El tarot tiene mala fama en ciertos círculos, pero quienes lo trabajan seriamente saben que no se trata de 'ver el futuro'. Es una tecnología simbólica para conocerse mejor.
Empecemos por lo que el tarot no es: no es una bola de cristal, no predice eventos concretos y no tiene poderes sobrenaturales. Eso lo decimos nosotros, que lo trabajamos.
Lo que sí es: un sistema de 78 imágenes arquetípicas que llevan siglos funcionando como espejo psicológico. Cuando alguien observa una carta y le pregunta "¿qué me dice esto sobre mi situación?", lo que ocurre es un proceso de proyección consciente.
La diferencia entre el tarot y una consulta terapéutica
No son lo mismo, ni pretendemos que lo sean. El tarot no reemplaza la psicoterapia. Pero sí puede complementarla al trabajar en un lenguaje simbólico que bypasea las defensas racionales.
Muchas personas describen el proceso como "finalmente poder decir algo que no sabía cómo nombrar".
Cómo funciona una sesión en LAWEN
La sesión comienza con una intención: ¿qué área de tu vida quieres explorar? Puede ser una relación, una decisión profesional, un bloqueo emocional, una transición.
Las cartas se leen en ese contexto, no en abstracto. El rol del facilitador es guiar la reflexión, no interpretar de forma autoritaria.
¿Para quién es esto?
Para cualquier persona curiosa, sin importar sus creencias. No necesitas creer en nada en particular. Necesitas estar dispuesto/a a reflexionar.
Agenda una sesión de tarot en LAWEN. Grupos pequeños o sesiones individuales.
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